A review by linorris_
Sir Gawain y el caballero verde by Unknown

5.0

Quería empezar este año releyendo este clásico que, junto al Lazarillo, fue el que me introdujo de verdad en la lectura en 3º de la ESO. Me gustó mucho entonces, pero evidentemente no sabía a ciencia cierta por qué. La relectura me ha permitido descubrirlo, animada por el tráiler de The Green Knight que está produciendo A24..

La historia del libro es bastante simple o, por lo menos, conocida: una prueba o desafío a un caballero de la corte de Arturo, sir Gawain, que ejemplifica a lo largo de su historia las cinco virtudes de un caballero: liberalidad, bondad, castidad, cortesía y, sobre todo, piedad, según el poema. Lo mítico del desafío final y la cotidianidad de estas pruebas contrastan y ofrecen una serie de paralelismos muy interesantes: los tres cortes contrastan con las tres pruebas a las que es sometido en el castillo. Pero aún más, esas tres pruebas son paralelas literaria y temporalmente con las escenas de caza: primero la inocencia de la cierva, después la ferocidad del jabalí y, por último, la astucia del zorro.

SpoilerSerá el zorro, la astucia, la promesa de salir con vida del lance final lo que hará que Gawain cometa una falta en esas virtudes. Una falta, sin embargo, excusable, tanto por el Caballero de Verde como por el propio Arturo y su corte, que a raíz de ella comenzará a utilizar el cinto verde (la prueba de su falta) como distintivo.


Lo que más me ha sorprendido es la traducción, sin haber leído el original, claro. Pero mantener en un poema, pese al trasvase a la prosa, ciertas cadencias, ritmos y figuras es un gran mérito. El poema entronca con la tradición del poema aliterativo, del que tenemos sendos ejemplos en el libro a pesar del tiempo y la distancia entre los idiomas:

La sangre brotó del cuerpo a borbtones, brillante sobre el verde.

[...]gozando lejos, por bosques y brezales, en pos de las ciervas estériles.

Cubrieron luego sus pies con calzado de acero, le envolvieron las piernas con grebas arrogantes, completadas con bruñidas y relucientes rodilleras de dorada charnela; después le pusieron bellos quijotes, bien sujetos con correas, que cubrieron hábilmente sus muslos musculosos.


En fin, es una lectura corta, ligera y enormemente bella. Las descricpiones (especialmente las de la caza y el invierno, como bien apunta Luis Alberto de Cuenca en la introducción) son maravillosas y sugerentes, así como se trata el tema del amor cortés y sus límites. Una gran lectura que me ha hecho querer conocer más sobre el Ciclo Artúrico.