A review by linorris_
Reyes de la Tierra Salvaje by Nicholas Eames

3.0

Una novela sorprendentemente autoconsciente y sin muchas pretensiones. Fantasía más que clásica y de aventuras, los protagonistas son cinco amigos retirados que cumplen todos los clichés de cualquier partida de Dragones y mazmorras: un guerrero con un estilo pulcro, otro como un berserker, otro más bien defensivo, un ladrón y un mago. Y muchos bardos que no paran de morir.

Me costó un poco habituarme a la historia, a los clichés y a valorarlos como lo que son: la excusa para tratar otros temas. ¿Que todas las monedas del mundo mundial en fantasías se llaman marcos, coronas...? Pues aquí marcoronas. ¿Que el mago siempre usa varitas? Pues este usa una ramita de madera que no hace nada, pero asusta a los enemigos. ¿Que el ladrón adora sus dos dagas? Pues sí, pero tampoco sabe diferenciarlas ni le importa demasiado. ¿Que el protagonista dice que no a la aventura, luego que sí y luego resulta que salva el día? Pues también, pero no deja de arrepentirse ni de extrañar lo que deja atrás. ¿Que aquí hay gorgonas, minotauros, dragones, banshees, kobolds, goblins...? Pues sí, pero hay tantísimos y todos tan trillados, que tampoco importa.

Lo importante para mí, aparte de estos guiños que han sido bastante graciosos, han sido las relaciones entre los personajes. Personajes muy bien construidos y con relaciones bastante interesantes que, a pesar de su caracterización inicial, consiguen escapar al cliché. La novela al final va de cinco amigos ya retirados de su oficio de mercenarios, que se reúnen por ayudar a uno de ellos, en un viaje en el que todos entienden por qué dejaron de dedicarse a ello, qué perdieron y qué ganaron. Afloran las disculpas, las lágrimas, los abrazos y la nostalgia. No tienen ganas de volver a ser lo que eran, pero cómo se alegran de haberlo sido. Sólo va de esto, y entre medias hay monstruos que matar (¿qué importa cuál?, son monstruos y ya).

En este sentido, creo que el autor ha aprovechado bastante bien un enorme e inagotable acervo de lugares comunes en la fantasía más popera para contar una historia que se aleja de ella. Un trampolín que da como resultado una novela sencilla, amable y ligera, que uno disfruta leyendo porque el aire fresco viene precisamente de donde uno no se lo espera.